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    Luchar hasta el final

    Una de los momentos más dolorosos para los veterinarios son esos en los que tenemos que rendirnos ante la enfermedad y aceptar que nuestro objetivo entonces es exclusivamente paliativo.

    ¿Qué significa esto? Pues acompañar a ese animal en su enfermedad vigilando que no pase dolor, que su calidad de vida sea buena, luchando porque pueda disfrutar con sus dueños cuantos más días mejor, aceptando cada día como un regalo que conseguimos arrancarle a la enfermedad. Es un momento doloroso, pero con los años veo también que es un momento en el que se nos da la oportunidad de ser mucho más humanos, de conectar más con esa familia,  y eso, al menos para mí, me enriquece como persona y como veterinaria.

    Por eso hoy quiero hablaros de Lupi, de nuestra Lupita! Era una pastora alemana guapísima, fanática de las mandarinas, a la que desgraciadamente se le diagnosticó un linfoma, un tumor maligno de ganglios linfáticos. Se inició tratamiento con quimioterapia sin que apareciera ningún efecto secundario.

    Nosotros la conocimos una tarde de Febrero, cuando el tumor había aprendido cómo resistir a la medicación. Vino con su dueña, Mar, y con su veterinaria Sara desde Fuentelsaz, porque había empezado a respirar mal. Tenía un derrame pleural, esto significa que había líquido alrededor de los pulmones, tanto que no podían llenarse adecuadamente de aire cuando Lupi respiraba. Nos pusimos manos a la obra, le administramos un sedante, le pusimos oxígeno con una mascarilla y punzamos su tórax para ir extrayendo el líquido. Había mucho, casi dos litros!

    Al repetir la radiografía después del vaciado vimos que había un enorme ganglio delante de los pulmones, que seguramente era el responsable de que apareciese todo ese derrame, y que no había mejorado con la quimioterapia y era poco probable que lo hiciera.

    Lupi estuvo con nosotros unos días, revisando que no se volviera a llenar de líquido, y después se fue con sus dueños a casa, que la mimaban con masajes en las patas y dándola de comer jeringas de puré de lentejas y yogur… Hasta que fue el momento de despedirse y descansar, ¡que nuestra Lupita había luchado como una auténtica campeona!

    Todo el equipo lo sintió mucho, porque Lupi es una de esas historias que, aunque tienen un final muy triste, te dejan un sensación de agradecimiento: a sus veterinarias, las compañeras de la clínica Vesther Vet, por haber confiado en nosotros, a sus dueños, por haber sido unas personas luchadoras, preocupadas y encantadoras, de esas que te alegras de haber conocido a pesar de las circunstancias, y sobretodo a Lupi, por habernos dejado mimarla y compartir con ella unos días.

    Y para todos los dueños que tenéis mascotas con cáncer o enfermedades crónicas, mucho ánimo, y no dudéis en hablar con vuestro veterinario todas las dudas o miedos que podáis experimentar.

    Besos,

    Bea

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  • Posted by Eva on 30 marzo, 2014, 7:31 pm

    Yo os escribo para daros las gracias por todo el cariño, la dedicación y el mimo con que cuidáis a Leela, por abrirnos vuestras puertas y por seguir luchando con nosotros. Eva y Pablo

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  • Posted by Mari Carmen on 17 enero, 2015, 4:12 pm

    Yo también quiero dar las gracias a Bea por su inmejorable trato con Oli y, sobre todo, con Iris hace unos añitos ya. Hiciste lo imposible por ella, hasta que no se pudo hacer más. La despedida fue muy, muy dura, y no tuve ocasión de agradecerte tu esfuerzo, dedicación y gran cariño hacia ella y hacia nosotros.

    Sabiendo que estás aquí no dudaré en acudir si lo necesito, porque eres una excelente profesional, pero aún mejor persona.

    Mari Carmen

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